La consultoría es un servicio especializado que se ofrece a empresas, inversores o particulares que necesitan asesoramiento experto en la gestión de sus activos. Los servicios de una consultoría pueden incluir desde la valoración de activos tangibles e intangibles, a la planificación estratégica en inversiones, pasando por la gestión de activos, el análisis de mercado, la identificación de oportunidades de inversión, entre otros.

De acuerdo con Tasvalúo, compañía mexicana en consultoría, valuación y data, la consultoría colabora con sus clientes para ofrecer soluciones de gestión de activos a la medida, adaptadas a sus necesidades y objetivos. De esta forma, se pueden ofrecer servicios de asesoramiento para la adquisición de un activo o considerar la desinversión, siempre ofreciendo un enfoque integral y una estrategia personalizada.

“En Tasvalúo, el área de Consultoría está encaminada a brindar elementos de valor para toma de decisiones no solo para garantías de crédito valorando los activos, además, brindamos servicios integrales de valuación para empresas que se encuentran en adopción de Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), servicios enfocados en su control de activo fijo, valuación para seguros, entre otros servicios de valuación y consultoría para aportar elementos  a las empresas para mejores tomas de decisiones” asegura Julio Ramos, director de departamento de Consultoría de Tasvalúo.

Para evaluar los activos se debe hacer un diagnóstico actual y futuro con base en normas vigentes, uso del suelo, movilidad, vías, inmediaciones, entre otros aspectos que permitan identificar todo su potencial y definir la viabilidad de proyectos inmobiliarios para inversionistas.

Se considera que el comportamiento del sector inmobiliario para el 2023, será similar al 2022. Complejo, pero estable. El 2022 representó en lo general, un ciclo de cierta estabilidad, pero con importantes retos de cara al futuro en el negocio inmobiliario. La inflación e incremento de tasas son amenazas latentes, tanto para el desarrollador, como para el cliente final.

Coloquialmente, la frase «invierte en bienes raíces», es muy resonada y es probable que los corporativos también tengan esta idea en mente, pero que pasa cuando estos han modificado su funcionalidad dentro de la corporación o por alguna razón la productividad que aportaban se ha disminuido en fechas recientes, en algunos casos convirtiéndose en un gasto. 

De acuerdo con Ramos, a través de un análisis de mayor y mejor uso. Esto puede brindar a empresas diversas, opciones para capitalizar y maximizar la rentabilidad e incluso llegar a la diversificación de la empresa a través de aquellos bienes muebles e inmuebles que por una u otra razón hoy en día estén generando perdidas o una baja rentabilidad a la empresa. 

Un ejemplo de lo anterior podría ser, según Ramos, la valuación de una propiedad en donde se localizaban propiedades con uso de laboratorio y oficinas ubicada en una vialidad primaria de la ciudad de México. De acuerdo con el análisis de las particularidades del bien como: tamaño de terreno, densidad construida, densidad permitida, localización, usos permitidos, demanda de la zona de propiedades comerciales y habitacionales.

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El consultor podría orientar al laboratorio en cuestión sobre el Valor Comercial con el uso actual de la propiedad y adicionalmente, desarrollar un ejercicio para identificar los proyectos que resultarían en su mayor y mejor uso, así como el tiempo de absorción con fundamento en las dinámicas actuales del mercado.

Finalmente, Ramos destacó “desde el área de Consultoría en Tasvalúo buscamos brindar elementos veraces para toma de decisiones con relación a los bienes muebles e inmueble que poseen las empresas, con lo cual se logra la optimización y rentabilidad de los activos y su correcta gestión”. 

Redacción
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