2 Julio 2018

Si partimos del hecho de que la conducción de un auto es la principal causa de los accidentes de tránsito y, por lo tanto, una de las actividades más peligrosas a las que un trabajador se enfrenta día con día, el desafío para las empresas con flotas de vehículos recae en buscar y garantizar la seguridad de sus operadores en ruta.

Los accidentes viales y sus consecuencias (heridos, muertos, daños materiales y pérdidas económicas) conforman una cruda realidad que se puede combatir con un plan de acción que contemple, entre otras cosas, una inversión adecuada para mejorar el comportamiento de los conductores y un reforzamiento en la cultura vial en la que se promueva la seguridad, ante todo.

Ante este panorama, TomTom Telematics, la división del grupo TomTom que ofrece soluciones de gestión de flotas, telemática para vehículos y de IoT para la industria de automoción, expone a los usuarios y gestores de flotillas, tres razones para tomar en cuenta al momento de aterrizar medidas preventivas en la conducción sobre carreteras y caminos:

1. Los accidentes viales en México

Resulta claro que la consecuencia más trágica de todo accidente de tránsito siempre será la pérdida de vidas. En el país las víctimas mortales de accidentes donde han estado involucrados vehículos automotores pasaron de 30.3 casos diarios en 2015, a 31.8 para 2016 y en 2017 llegó a 32.6 casos, de acuerdo con datos estadísticos del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

Sin embargo, los costos económicos asociados a los siniestros viales pueden resultar también preocupantes si no se cuenta con una asesoría que cubra los daños reales.

2. Una conducción segura

Para alcanzar la seguridad vial, la industria automotriz debe lograr estándares superiores de diseño, fabricación y mantenimiento vehicular. Mientras que el esfuerzo de los conductores se tiene que enfocar en practicar la cultura vial.

Sin embargo, para iniciar el cambio, las empresas deben evaluar el riesgo de cada vehículo de su flota, tal como se hace en cualquier lugar de trabajo y, a su vez, dar atención a fallas o instruir sobre las complicaciones que podría sufrir el automóvil.

3. La seguridad vial y la buena conducción

Mejorar el estilo de conducción de la flota vehicular aporta claras ventajas a una empresa, las cuales se verán reflejadas en la valoración positiva del cliente. Pues se resume a un buen proceso laboral. Para esto, está claro que se necesita una capacitación constante en el manejo de autos y en la conducción en diversos tipos de camino.

Para acaparar estas tres vertientes que optimicen la seguridad de conducción, TomTom Telematics, a través de sus soluciones de telemática, ofrece la oportunidad de mantener monitoreado el funcionamiento de cada uno de los vehículos de la flota de una empresa con un localizador satelital.

Además, TomTom muestra una manera sencilla de adquirir un estilo en la conducción que, de igual manera, permite un ahorro en la gasolina del automotor, y en caso de detectar alguna falla se pone en contacto directo con el conductor.

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