Los utilities, vehículos dedicados a los servicios públicos, son camiones grandes que recorren distancias largas y trasladan cargas pesadas.

La mejor forma de garantizar un funcionamiento correcto de estos vehículos es darles mantenimiento preventivo, lo que ayudará a reducir costos en reparaciones sin afectar su rendimiento ni el flujo de trabajo de la empresa. Es esencial crear un plan para llevar el control del estado de cada uno de los camiones, lo que conlleva reunir y sistematizar una gran cantidad de datos, por lo que hacer uso de la tecnología es la mejor opción.

Un software de gestión en la nube proporciona las herramientas para desarrollar un programa de mantenimiento preventivo de la flota, donde haya un registro detallado de cada unidad, a quién le toca realizarlo y con qué periodicidad. Estas son algunas de las revisiones que incluye un mantenimiento preventivo de utilities:

  • Aceite del motor. El conductor del camión puede revisarlo a diario o cada vez que salga en ruta. En el taller se realiza el cambio de aceite y se revisa si hay alguna fuga. Esto se hace en cada cita de mantenimiento y una vez al año es recomendable un análisis del aceite para detectar contaminantes que podrían dañar el motor.
  • Líquido refrigerante. A diario el conductor puede revisar que no haya fugas y en el taller se checa que no haya contaminación o consumo a un ritmo mayor que el determinado por el fabricante.
  • Filtro de aire. Se recomienda una revisión mensual del medidor de restricción del filtro de aire por parte del conductor, así como reemplazar el filtro en el taller cuando sea necesario, ya que un filtro sucio reduce el flujo de aire y se gasta más combustible.
  • Llantas. El conductor puede revisar todos los días la presión y el desgaste de la banda de rodadura, mientras que en el taller se checan la rotación y la alineación. Unos neumáticos desgastados o en mal estado tienen menos vida útil e incluso pueden ser peligrosos para los ocupantes del camión.
  • Luces y señales de advertencia. El conductor puede encargarse de revisarlas y darles mantenimiento. Son necesarias para una conducción segura y si alguna no enciende puede ocasionar sanciones por parte de la autoridad vial.
  • Sistema de frenos. Está de más decir los peligros que implica un sistema de frenado deficiente. Cada día (o cada salida), el conductor debe revisar las pastillas de freno, mientras que en el taller, en cada cita de mantenimiento se revisa todo el sistema y se realiza mantenimiento de líneas y mangueras.

En general, hay que tomar en cuenta que los utilities de gas natural o pipas de agua también requieren revisiones en sus sistemas de bombeo y de almacenamiento. La periodicidad de las citas en el taller depende del tipo de vehículo y las instrucciones del fabricante.

El plan de mantenimiento debe incluir al responsable del seguimiento, así como un cronograma con las fechas de mantenimiento preventivo de cada vehículo. Un software de gestión en la nube permite programar recordatorios personalizados para citas de mantenimiento, lo que lleva a un buen flujo de trabajo y a una organización más eficiente.

En síntesis, el mantenimiento preventivo ayuda a maximizar el consumo de combustible, alarga la vida útil del motor y los neumáticos, reduce los tiempos en el taller y ayuda a detectar desperfectos mecánicos antes de que se conviertan en problemas grandes y costosos. Al mejorar el rendimiento del camión, este será productivo por más tiempo, al igual que la empresa de gestión de flotas.

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