Por Jonathan Porta, Regional
VP Sales para LATAM de Coupa

Paras las empresas y sus cadenas de suministro los retos heredados de la pandemia, así como los riesgos geopolíticos derivados del conflicto armado en Europa, más los efectos económicos que tienen al alza de las tasas de referencia de los bancos centrales internacionales, les avizoran un panorama complicado durante los próximos meses.

Como muestra de lo anterior, basta un botón: de acuerdo con la “Encuesta Global de Deloitte a Directores de Compras”, 50% de los consultados respondió que sus proveedores clave entraron en bancarrota o han enfrentado graves dificultades, “mientras que 41% aceleró  sus envíos para mantener sus líneas de suministro en movimiento”. 

En este contexto la figura del director de compras (CPO) cobra mayor relevancia, pues desde nuestra perspectiva,  se convertirá en una de las piezas fundamentales para que las empresas y sus cadenas de suministro salgan adelante, implementando una estrategia con base en mejorar la eficiencia operativa, atención en la reducción de costos y el impulso hacia la transformación digital.

El nuevo perfil de este puesto dentro del organigrama de las compañías busca aumentar su relación con proveedores y  los mercados de abasto; además, promueve en su área  el desarrollo de talento y el acceso a capacidades, conocimiento y experiencia. Por si fuera poco, el ejecutivo especializado incluye procesos y soluciones integradas para resolver desafíos. 

Áreas de oportunidad

Un CPO de alto rendimiento tiene que tomar en consideración la eficiencia operativa. Por ello, en su trabajo diario,  desarrolla estrategias para aumentar la operatividad de la empresa, incluyendo la  planeación  de desarrollo de productos, la compra de componentes de fabricación,  logística y su distribución.

De hecho, la reducción de costos ha sido una de las principales áreas en las que estos directivos han desarrollado sus habilidades, pero ahora, también, deben fijar sus esfuerzos en manejar los aumentos de costos y mantener los objetivos de ingresos de sus empresas. Y es que no hay duda que las organizaciones deben ser competitivas en costos para prosperar en la “nueva normalidad”.

Te podría interesar: Estrategias omnicanales fidelizan clientes en retail.

Además, es indudable que un director de compras deberá ver en la transformación tecnológica un aliado para tener eficiencia en los procesos, aumentar la eficacia de éstos y aumentar su  agilidad. Para ello cuenta con herramientas como  la inteligencia artificial (IA), el Big Data y el análisis de datos. 

Anticiparse es clave

El manejo del riesgo es una prioridad que tiene más relevancia. La capacidad de medirlo y gestionarlo sigue siendo un desafío para estos ejecutivos; es así que  debe considerarse la garantía de suministro como un factor clave a desarrollar por los directivos, con el objetivo de garantizar la operación de su empresa. 

Por su parte, cualquier CPO debe tener la visión total de la operación de la compañía para la cual trabaja. Esto le ayudará a crear estrategias que cubren, en conjunto, el trabajo de la organización,  en medio de nuevos retos que involucran decisiones estratégicas.

Redacción
barbara.mundoplastico@gmail.com