16 Julio 2018

Elías González Horn, ingeniero en mecatrónica, y Fidencio Tapia Rodríguez, doctor en aeronáutica y docente de la Universidad Panamericana, trabajan en el diseño de Akxo, un vehículo autónomo que permitirá el transporte de un pasajero por un trayecto de hasta 40 kilómetros, y que tendrá un tamaño menor a los 2.6 metros de diámetro.

Así nos dio a conocer la Agencia Informativa Conacyt, que agregó que el desarrollo de este proyecto surge como parte de la competencia Go Fly Prize, una iniciativa de la empresa Boeing, especializada en la fabricación de dispositivos para la industria aérea; la convocatoria plantea crear un vehículo personal para innovar en el traslado aéreo y hay cerca de 700 equipos de 30 países, pero solo uno de origen mexicano.

“El reto es crear un vehículo de traslado aéreo, con despegue y aterrizaje vertical, con autonomía de 20 millas náuticas, 37 kilómetros, que aproximadamente cubren cualquier traslado normal de una persona durante del día”, indicó Elías González. La convocatoria también establece que el vehículo sea ecológico y no sea una fuente de ruido. 

El equipo que desarrolla Akxo está conformado por 34 personas de seis ciudades de todo México, y entre sus filas cuentan con expertos en ingeniería, administración y diseño. Elías González menciona que con este proyecto también se busca posicionar al país en la escena aeronáutica.

Para construir este vehículo, el equipo adquiere tecnología comercial de última generación para complementar el diseño que elaboraron, esto con la finalidad de acortar la inversión de tiempo en el diseño de motores o piezas en específico. Los dispositivos que conforman su diseño original provienen de países como Alemania o Estados Unidos.

El diseño de Akxo contempla una cabina central para un pasajero de no más de 91 kilos; el vehículo será autónomo y contará con un par de hélices que ayudarán al despegue en vertical; una vez alcanzada una altura de entre 300 y 500 metros, las hélices se moverán de manera horizontal para impulsar el vehículo.

El doctor Fidencio Tapia explica que se busca que Akxo sea un vehículo ecológico y que produzca una mínima cantidad de ruido, por lo que contará con baterías recargables con capacidad para realizar un vuelo de hasta 36 kilómetros por 20 minutos. El académico detalla que el dispositivo necesita una gran cantidad de energía con el despegue y aterrizaje, pero durante el trayecto en el aire destina una mínima cantidad de energía para el traslado.

Para evitar un riesgo durante su uso, el vehículo contará con un paracaídas con el que se garantizará que Akxo no caiga sin control al vacío, esta opción protegerá tanto al usuario como al dispositivo: “Si pasa algo, tienes que salvar a ambos, al pasajero y la nave, porque salvar la nave implica que evita que dañes a alguien más”, mencionó Elías González.

El proyecto ya pasó la primera etapa del concurso, y se espera que a mediados de año los jueces califiquen el diseño y la funcionalidad de Akxo. Para acercarse a la victoria, el equipo ha implementado simulaciones sobre su diseño y también trabaja en la congregación de una empresa que concrete esta idea más allá del concurso.

“La primera fase fue a nivel conceptual, planos y dimensiones generales, básicamente; ahora estamos profundizando a nivel componente para pasar a la producción que comenzará en septiembre. Tenemos que trabajar en detallar lo mayor posible para ya empezar a fabricar, ensamblar y hacer todo lo que se necesite para empezar con las pruebas de vuelo en diciembre”, resalta Elías González.

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